Que las palabras ayuno, ayuno intermitente, ayuno de 16 horas y similares son cada vez más utilizadas y aplicadas dentro de un estilo de vida saludable es un hecho, pero ¿son recomendables estos ayunos por igual para todo el mundo? ¿puedo llevar a cabo un ayuno específico para mi situación o debo realizar cualquiera con tal de mejorar mi salud? Voy a darte unas pautas para que puedas aplicar los ayunos dentro de tu estilo de vida sin que te supongan un gran esfuerzo y así mejorar tu salud.

Lo importante es ayunar
Muchas veces la mayoría de las personas se pasan la vida esperando el momento perfecto para tomar acción sea en el área de sus vidas que sea, y desde mi punto de vista es un error. De igual manera pasa con la salud, ya ni hablemos de fijar fechas para empezar una dieta o dejar de comer mal. Aquí lo importante es ayunar, da igual cuando y de qué manera lo hagas, pero empieza, ya será tiempo después de corregir a mejor. Eso sí, asegúrate de que, si reduces la ingesta de alimentos, al menos los que consumas sean de calidad y cargados de nutrientes.
Como he dicho en muchas ocasiones, cuánto menos comas más vivirás, pero eso va condicionado a que la ingesta que se realice sea nutritiva y cubra nuestras necesidades.
¿Ayuno por la mañana o por la noche?
Si atendemos exclusivamente al funcionamiento del organismo, lo correcto es ayunar por la mañana hasta casi el mediodía. Los procesos de detoxificación tienen lugar durante las primeras 6-8 horas del día y lo correcto es no desayunar ni consumir alimentos hasta pasadas esas horas. Sin embargo, si dejamos el ayuno para la segunda mitad del día retirando las últimas comidas o simplemente no cenando también podemos conseguir grandes ganancias en salud. Solo existe una cosa más importante para el cuerpo humano que comer bien, y es dormir correctamente. Sin sueño no hay reparación, no hay reinicio, y eso es más que indispensable. Si no ceno, pero soy capaz de acostarme sin hambre relativamente (el cuerpo SIEMPRE prefiere comer a dormir) estoy ayudando en gran medida a que mi organismo se prepare para llevar a cabo dicho reinicio y por tanto descansaré correctamente sin digestiones que interfieran toda la noche.
Si eres una persona que no tiene hambre al levantarse y no realiza grandes esfuerzos físicos durante las primeras horas del día te recomiendo que realices un ayuno todas las mañanas hasta el mediodía. De esta manera permitirás que las toxinas que tu cuerpo prepara durante la noche sean fácilmente eliminadas y no acumuladas. De igual manera sería recomendable que la cena no se realice muy cercana a la hora de dormir para redondear el día.
Si por el contrario eres una persona que se levanta con mucha hambre o suele realizar ejercicio físico temprano puedes hacer todo lo contrario, consumir alimentos durante la primerea mitad del día y dejar las últimas horas para preparar el sueño. Esto llevará al organismo a adelantar el proceso de limpieza por la mañana y al menos permitirás un gran descanso.
En ambos casos como dije anteriormente, lo importante es reducir la ingesta de alimentos y permitir que tu organismo se tome un respiro. A la larga lo agradecerás ya que toda la oxidación que habrás evitado con el tiempo se traducirá en un cuerpo más joven y mucho menos desgastado, recordemos que el proceso que más radicales libres genera y más envejece al cuerpo humano es la digestión.
Por último, tendríamos el ayuno completo de 24 horas que, como siempre digo, debe tener un sueño dentro de él ya que de qué sirve ayunar durante un día completo para que nuestro organismo pueda llevar a cabo las necesidades que no le permitimos por tanta digestión si no se reinicia durante la noche. Te recomiendo este tipo de ayuno en días de poco desgaste físico, donde puedas estar relajado o relajada sin grandes esfuerzos. Puedes aprovechar para salir a andar, caminar por la naturaleza o cualquier actividad que mejore tu sensación de bienestar.
¿Si no como tendré menos energía?
Éste es el gran error que suele cometerse cuando se piensa o se habla sobre cualquier ayuno. No existe nada que nos robe más la energía que consumir alimentos, de ahí la importancia de consumir los correctos la mayoría del tiempo. Si estamos acostumbrados a comer cada 3-4 horas, lo normal es que nuestro cuerpo nos pida comida pasado ese tiempo. No es que te dé un bajón de azúcar (que también) sino que tu cuerpo pide lo que siempre recibe, pero como antes decía, tu cuerpo prefiere comer a dormir, por pura supervivencia, y no por ello dejamos de dormir y comemos a todas horas.
Como explico en un vídeo sobre cómo eliminar el cansancio (te dejo el enlace al vídeo aquí abajo) obtenemos la energía de una manera muy distinta a la que pensamos y no directamente de los alimentos que son puros medios de transporte. Si comes poco y bien, lo normal es que recuperes esa energía vital que todos llevamos dentro pero que está muchas veces tapada por malos hábitos, poco descanso o estrés.
Qué puedo consumir durante cualquier ayuno
Otro de los grandes errores que suelen cometerse a la hora de realizar cualquier ayuno es introducir sustancias que no se deben. La más común como podrás imaginarte es el café, una contradicción en sí misma que ni siquiera se cuestiona. No es justificación que una sustancia por el simple hecho de no tener calorías deba o pueda consumirse cuando estamos en un periodo de ayuno.
Se que hay muchísimos profesionales, por no decir todos, que consideran el café como algo saludable y rico en sustancias recomendables, pero no es así. Esto es como lo de desayunar, todos se encargan de buscar cuál es el mejor desayuno, sin ni siquiera saber que el cuerpo se limpia por la mañana y no es correcto hacerlo. Los famosos ‘estudios’ parecen ser todo para ellos, lo que me hace preguntarme que qué pensarán al saber que existen estudios sobre que algo es recomendable y estudios que dicen todo lo contrario sobre eso mismo, y estoy hablando de la leche, por ejemplo.
SOLO deberían consumirse durante un período de ayuno sustancias como agua e infusiones siempre SIN AZÚCAR NI EDULCORANTES, ni siquiera estevia. Cualquier otra cosa es ir en contra del propio ayuno ya que su objetivo es mejorar la salud. Más adelante explicaré en otro post o en un vídeo por qué no deberían consumirse sustancias distintas a las anteriormente mencionadas durante un ayuno.
En definitiva, realiza todos los ayunos que puedas y mejora tu alimentación nutriéndote correctamente paralelamente, verás como ganas energía, salud, vitalidad y tu cuerpo te lo agradece. Si tienes cualquier duda sobre este tema puedes dejarme un comentario abajo o a través de cualquiera de mis redes sociales.
Aquí tienes el enlace al vídeo que te comentaba sobre cómo eliminar el cansancio.
Influye la estación para hacer un ayuno? Lo digo porque en invierno cuando tengo hambre también tengo frío y me da la sensación que algo no va bien.
Por cierto, gracias por este artículo. Es de mucha ayuda.
Hola Susana, todo depende de qué tipo de alimentos consumas en verano por ejemplo, el cuerpo guarda el frío que consume y si durante épocas de calor se consumen muchos alimentos fríos en forma de bebida o frutas por ejemplo luego se necesita una transición con alimentos que vuelvan a calentar el organismo. En cuanto a lo de la estación y el ayuno yo siempre recomiendo hacer uno cada cambio como mínimo.
Hola! Me encanta la publicación. Es de mucha ayuda. Tengo únicamente una duda. Importa la estación del año? Me explico, yo ahora en invierno en cuanto dejo de comer unas horas me noto más frío en el cuerpo. Gracias 🙏🏻
Buenas. Hace un año hice ayuno 16/8. Perdía el desayuno y me iba muy bien pero empecé a notar que cuando llegaba la hora de comer me daba atracón sin control y tuve k dejarlo. Ahora quiero volver a intentarlo a ver si puedo controlar mi ansiedad. Me das algún consejo? Por cierto tomaba café solo en las horas de ayuno, no sabía que no era recomendable.. gracias y un saludo
Hola Marina, puedes introducir alimentos que te sacien primero tipo ensalada o incluso media pieza de fruta como manzana antes de la comida para así no llegar con tanta ansiedad al plato principal, otra opción es masticar muchas veces ya que eso permite que lleguemos a saciarnos más rápido sin necesidad de consumir tantos alimentos.