Quién no ha visto una imagen del ‘plato ideal’ muchas veces dividido con sus correspondientes porcentajes de grasas, proteínas e hidratos de carbono. Incluso en algunas ocasiones suele haber un porcentaje reservado para ensalada o verduras crudas. La realidad es que estos platos difieren mucho del ‘plato ideal’ que voy a enseñarte, desde mi punto de vista.

¿Porcentajes o porciones?
Lo primero que debemos tener en cuenta es si debemos fijarnos en porcentajes de macronutrientes a la hora de hacer la división o si por el contrario debemos fijarnos en las porciones. Por ejemplo, no es lo mismo decir que el 50% debe ser en forma de hidratos de carbono, el 20% en forma de grasas y el 30% restante en forma de proteínas, que decir que una parte del plato siempre tiene que contener una porción de verdura independientemente de los porcentajes.
A lo que voy con esto es a que como siempre recomiendo, se debe tener en cuenta como primera opción lo que me nutre, y no lo que siempre te han contado sobre necesidades en cuanto a los 3 macronutrientes. De qué me sirve consumir un 30% de proteínas en un plato si en la anterior comida he consumido más que de sobra para llevar a cabo las funciones que éstas hacen.
El plato ideal
Para aclarar lo anterior, voy a mostrarte la mejor forma de saber cómo llegar o al menos acercarnos a lo que considero un plato ideal. Como en la vida, todo es cuestión de prioridades, y lo que más necesitas CON DIFERENCIA son nutrientes que tu cuerpo te está pidiendo a gritos, aunque no lo creas. Este es el orden correcto que tu cuerpo NECESITA:
- VERDURAS CRUDAS
- GRASAS CRUDAS
- PROTEÍNAS
- HIDRATOS DE CARBONO
Partiendo de esta base podemos formar el plato ideal, pero teniendo en cuenta lo siguiente que te recomiendo: el plato ideal en realidad son dos. Debemos sacar de la ecuación a las verduras crudas ya que deben colocarse en un plato propio. Su consumo es prioritario en cada comida, las necesitas y no te imaginas en qué medida. Tu primer plato tiene que ser una ensalada o al menos algo parecido, exclusivamente a partir de verduras crudas, no importa si es de un solo tipo (lechuga, rúcula, pepino) pero debe ser lo primero que consumas.
Esto permitirá dos cosas:
- Que tu cuerpo reconozca al comienzo de la comida nutrientes vivos sin modificar con una estructura tal cual ha fabricado la naturaleza. Gracias a ello nuestro sistema inmune se mantiene calmado y no interfiere en la digestión.
- Por otro lado, aportamos nutrientes como enzimas digestivos para los alimentos posteriores (lo que conlleva menor desgaste digestivo) vitaminas, minerales, fitonutrientes y demás estructuras que necesitamos y en qué medida.
Posteriormente podemos pasar al segundo plato en unas condiciones muy distintas que si lo hiciéramos directamente. Ahora sí, podemos dividir el plato de la siguiente manera:
75% en forma de grasas crudas (VERDE)
15% en forma de proteínas (ROJO)
5-10% en forma de hidratos de carbono (AMARILLO)

Son las grasas las que permiten que todo tu organismo encuentre su equilibrio (mucho más si eres mujer). Desde tu sistema hormonal que depende de ellas, tu cerebro, tus células y muchas más estructuras son formadas gracias al consumo de grasas crudas. Recalco mucho lo de crudas porque es un gran ERROR consumir grasas calentadas. Cuando comes pan con semillas o consumes aceites o frutos secos que han sido calentados estás provocando un gran problema a nivel interno que acabará en un gran desequilibrio hormonal a la larga. Imagínate si eres mujer con toda la cascada hormonal que supone la menstruación o la pérdida de ella con la edad.
Por otro lado, se pasa por alto siempre algo tan básico como que la grasa es la PRINCIPAL fuente de energía de nuestro organismo, NO los hidratos de carbono. Y puedo decir esto bien alto porque he estado en ambos mundos, el de la nutrición que te ‘enseñan’ en la universidad y la nutrición que realmente necesita tu organismo, la que respeta cómo funciona y no se basa en calorías ni nimiedades de este tipo. NECESITAS grasas, muchas, más de las que crees, y, además, te hacen perder peso.
Tu plato debe contener frutos secos crudos, semillas, aceites, cacao puro, huevos enteros y todas las fuentes de grasas crudas que se te ocurran, eso sí, a poder ser de origen vegetal siempre.
En cuanto al resto de nutrientes como las proteínas y los hidratos de carbono existen dos opciones posibles que puedes consumir:
- Aprovechar el mismo alimento para cubrir los otros macronutrientes, por ejemplo, si consumes frutos secos o semillas ya tienes la fuente de grasas, la fuente de proteína y la fuente mínima de hidratos de carbono (la naturaleza no ha creado estos alimentos con esos porcentajes por casualidad)
- Dividir cada macronutriente en función de lo que aporta, por ejemplo, una tortilla francesa que aporta proteína y grasas junto con una fuente pequeña de hidratos como patata o arroz salvaje.
- Otra opción sería consumir legumbres que aportan proteínas e hidratos de carbono y aportar grasas por otro lado en forma de aceites en la ensalada o semillas.
Puede sonarte a un tipo de alimentación muy distinta a la que estás acostumbrado, o que es poca cantidad de comida. La realidad es que conforme vas cambiando tu manera de alimentarte verás que tu cuerpo va recibiendo lo que necesita y tu cuerpo al estar equilibrado no necesita ni más cantidad ni esos alimentos que hoy en día te crean dependencia como comida rápida o dulces.
Aquí te dejo un enlace a un vídeo en el que te explico cuál es la mejor dieta para que te ayude aún más a mejorar tu alimentación.
No entiendo bien cómo completar en un plató grasa verde???????mucha cantidad y no sé bien cómo completar
Hola, cuando hablo de las grasas me refiero a grasas crudas de fuentes como frutos secos, aceites prensados en frío o semillas, por ejemplo. Otra opcion es comer tortilla incluyendo todas las yemas o cociendo los huevos, esa debe ser la base en cuanto a la grasa. Si haces una ensalada puedes echarle semillas crudas como sésamo, chía o lino además de aceite y de esa manera ya aportas gran parte del porcentaje de la grasa junto con las verduras crudas.